Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Mateo 5:6.
Ayer (el miércoles 23 de enero, 2008) tuve el placer de facilitar el encuentro entre dos amigos quienes aprecio enormemente: mi vecino Rodolfo Schmal, ingeniero civil quien con su aventura de pensar espera recoger lo mejor de nuestra sociedad y Howard Richards, filosofo y residente de Limache cuyo tema de vida es “la acción cultural para transformar las estructuras básicas de la modernidad.” Para Howard la ocasión fue una oportunidad para encontrar otro lector de su libro Solidaridad, Participación, Transparencia: Conversaciones sobre Socialismo en Rosario, Argentina, pretexto para abrir nuevas conversaciones que emprenden caminos de acción cultural que transforman nuestro entorno.
El encuentro puso a prueba mis competencias de mediador: entre un Howard que habla suavemente y un Rodolfo que tiene una dificultad de audición; entre un Howard que anuncia sus convicciones teóricas y experiencias prácticas sobre cómo cambiar el mundo y un Rodolfo que cuestiona aguda y críticamente tales propuestas porque anhela lo mismo. Entre el intercambio de ideas y referencias a autores y libros mi rol de mediador y traductor me obligo a adentrarme más en el espíritu de cada uno de mis interlocutores. Cuando quedaron superadas mis capacidades de explicar a Rodolfo la tradición cuáquera (que sustenta Earlham College, donde Howard es profesor emeritus), Bernardita dio en la clave con una caja de avena como quedo registrado en la foto.
Así es la labor de los que buscan la justicia, la solidaridad y la paz. Se mueven con la cabeza en el aire buscando abrir nuevos horizontes con un animo lúdico y los pies bien puestos en la tierra.
Una gran sorpresa mia: encontrar tu blog. Sobre todo aprecio ver las fotos y conocer tu familia tal como se encuentra hoy después de tantos años.